Mide y describe el recinto
Lleva ancho, largo y altura aproximados, orientación y exposición al sol. Indica ventanas, tipo de cubierta, puertas que se abren y espacios comunicados. Agrega cuántas personas lo usan y qué equipos generan calor. No necesitas hacer un cálculo técnico: el objetivo es que quien dimensiona disponga de datos reales en lugar de adivinar por una fotografía.
Distingue selección de reparación
Si un aire nunca consiguió el resultado esperado desde que se instaló, puede ser necesario revisar la selección y la instalación además del aparato. Si antes funcionaba bien y cambió, hay un antecedente diferente que merece diagnóstico. Comprar uno más grande sin evaluar puede dejar intacta la causa del problema.
Pide que expliquen la recomendación
Solicita capacidad propuesta, supuestos y compatibilidad con el inmueble. Para comparar modelos, revisa también voltaje, etiqueta y condiciones de instalación. No usamos una tabla de BTU como garantía para todas las viviendas. En un comercio, la ocupación y apertura de puertas importan; en un dormitorio, el uso y las superficies expuestas pueden ser diferentes.
Antes de solicitar
- Ancho, largo y altura del espacio.
- Ventanas, cubierta, sol y comunicación con otros recintos.
- Ocupación y equipos que aportan calor.
- Capacidad recomendada con supuestos explicados.
¿12.000 BTU significa un consumo de 12000 vatios?
No. Capacidad térmica y potencia eléctrica son magnitudes diferentes. Consulta la ficha y etiqueta del modelo para comparar consumo bajo sus condiciones de referencia; no conviertas el nombre comercial directamente en una factura.