Establece el destino del equipo
Aclara si lo vas a reinstalar, almacenar o gestionar como equipo fuera de uso. Esa decisión cambia cómo se documenta su condición y cómo se prepara el transporte. Solicita registrar si funcionaba antes de retirarlo y qué fallas conocías. Una unidad que no pudo probarse no debería presentarse después como comprobada o lista para instalar.
Define los límites del desmontaje
Pregunta por el tratamiento del circuito refrigerante según el modelo, la desconexión eléctrica y el retiro seguro de las unidades. El manejo del refrigerante corresponde a personal competente. No asumas que incluye resanar, pintar, retirar todo el cableado o devolver una fachada a su estado original; deja cada actividad incluida o excluida por escrito.
Coordina acceso y entrega
En un edificio de Soledad, avisa si la unidad exterior requiere acceso a cubierta o a una zona administrada. Acuerda quién autoriza el ingreso y dónde se entregarán las piezas. Si el desmontaje se cotiza por separado del transporte, confirma ambos valores. Haz un inventario sencillo de controles, soportes y accesorios para evitar pérdidas al cambiar de inmueble.
Antes de solicitar
- Motivo del retiro y destino de las dos unidades.
- Estado previo documentado y accesorios entregados.
- Permiso de acceso a fachada o cubierta si aplica.
- Resanes, embalaje y transporte expresamente incluidos o excluidos.
¿Desinstalar significa que el equipo servirá en otra casa?
No. La nueva ubicación exige revisar capacidad, voltaje, recorridos y estado. Para una mudanza conviene evaluar también el destino antes de pagar el retiro; el aliado confirma si puede atender ese alcance.